EUROVISIÓN
Casi una semana hace del Festival de Eurovisión y aun no hay rastro en los medios de la canción ganadora. Ni siquiera se me ha quedado anclada en la memoria. Y es que, en realidad, la canción sueca era bastante floja a todos los niveles y realmente triunfó debido al original y logrado formato visual con el que se presentó. Este evento nunca ha sido santo de mi devoción, desde hace cuatro décadas siempre en retaguardia en cuanto a innovación, casi todos los años muy monotono y de una pobreza musical manifiesta, sobre todo desde los Paises del Este, y desde luego todos las puñeteras ediciones con la misma movida de las votaciones, cuestión que por archiconocida no voy ni a comentar. Últimamente se han puesto de moda las intérpretes mezzosopranos desgañitadas, de escaso gusto y sosiego vocal para las mujeres y los berrones de voz pitiflautica o susurrada para el sexo "masculino", eso si en los temas nunca falta la subidilla de tono al final. ...