Metodología de Bob Reynolds

De forma muy intermitente llevo ya 40 años tocando el saxofón. Cierto también que durante una década, desde 2002 a 2012 ni lo saqué del estuche y esto fue una decisión fatal. Cuando consigo 2 años de cierta regularidad logro algunas cosillas. 

Comencé estudiando con un profesor que al tiempo impartía clases de piano, pero por lo demás siempre he sido un autodidacta. Mi primer manual de estudio fue "El saxofón ameno", un librillo de escalas mayores, menores y arpegios de toda índole. Creo que fue a mediados de los 90 cuando me compré un ejemplar de "El arte de tocar el saxofón" de Larry Teal, ya un proyecto de enseñanza de cierta entidad que fue la biblia de mi segunda fase de avance, ¡y algo mejoré!, pero lamentablemente en 2003 abandoné la música totalmente y no la retomé hasta diez años después. 

Saltamos adelante en el tiempo. En la era de internet es imposible no caer en la tentación de acudir a los tutoriales de Youtube. En realidad existe una dispersión de narices, pero si sabes seleccionar, ciertamente encuentras buenos profesores para principiantes que, como es lógico, una vez ofrecen sus primeras clases maestras, cierran sus enseñanzas a los suscritos. 

En ese sentido decir que, una vez entras ya en el capítulo del coste económico y que debes cumplir un compromiso, ya se te encoge la moral y no te atreves siquiera a rellenar el formulario. Sin embargo, reconozco que estas clases se hacen más amenas que los tediosos manuales que te fuerzan a reencontrarte con el solfeo, para mi ya poco práctico (ya hace años que lo desterré en favor de otros sistemas de lectura musical como el "Piano Roll" que se ajusta mejor a mis necesidades).      

Últimamente crea furor en las redes "La metodología de Bob Reynolds". Este es un saxofonista estadounidense, relativamente joven, que de forma oficial ha sacado ya cuatro LP´s, pero sobre todo ha colaborado con infinidad de artistas del pop y del jazz. 

En su propia web tiene una sección denominada "Lessons" donde explica desde posiciones básicas a técnicas complejas. Me llama la atención la técnica del sustain de los 60 BPM, que es tan obvia que yo mismo la practiqué por intuición ya hace 35 años. Pero el mérito de Reynolds es sistematizarla e imbuirle un sentido y algunas aplicaciones, por ejemplo está muy bien enfocada para la afinación y el manejo intervalos lejanos. De hecho, en sus directos, como el de Berlín, se le denota un manejo excepcional de está habilidad cognitiva en lo melódico - armónico y técnica en la digitación y embocadura.    

Bob Reynolds no es mi saxofonista favorito, por ejemplo para mi Branford Marsalis tiene mucho más gusto y diversidad, además de haber participado en discos memorables de gente de primer nivel, de nivel de verdad, como Sting, pero si que Reynolds, por alguna razón que ya voy entendiendo, ha sabido hacerse un hueco entre las autoridades de este instrumento. 

Voy a tomar alguna de sus enseñanzas y les diré como me va.